Azúcar y edulcoranes artificiales: ¿sí o no?

Azúcar ¿sí O no? Esto tiene una respuesta: Azúcar SÍ si es integral, completa. Azúcar NO si está refinada.

Y un SUPER NO a los edulcorantes artificiales cualquiera sea su composición o procedencia.

Lo principal a tener en cuenta a la hora de evaluar si un alimento es o no conveniente para nuestro cuerpo, es el grado de alcalinización o acidificación que provoca. A modo general, la acidificación es el estado en el que el cuerpo permite la enfermedad, y la alcalinización es el estado en el que el cuerpo la previene o se recupera de esa enfermedad sea de la índole que sea. Siendo así, un alimento refinado va a contribuir a la acidificación (enfermedad) de nuestro medio interno, mientras que uno que permanezca en su estado más puro (integral) contribuirá a su alcalinización (prevención-recuperación).

Dicho esto, es crucial comenzar a elegir alimentos integrales y con el menor procesamiento posible (no blancos y mucho menos en forma líquida o en spray), es decir, “de la naturaleza a tu mesa” sin tanto desvío. La manipulación industrial a través del refinamiento de los alimentos y el ingreso de los sustitutos químicos como los edulcorantes artificiales ha provocado que sean más adictivos y dañinos para la salud y el medio ambiente.

 

¿Por qué NO al AZÚCAR BLANCO?:

  • Porque al estar refinado solamente tiene en su composición sacarosa (glucosa y fructosa), lo que llamamos “calorías vacías”: calorías sin nutrientes.
  • También porque provoca un “efecto acidificante” por su tan “baja frecuencia vibratoria” lo que genera crecimiento anormal de parásitos y hongos, especialmente cándidas que son altamente dañinas. A su vez, la acidificación es propulsora de osteoporosis.
  • Y, especialmente, porque al ingresar al cuerpo desprovisto de todo su potencial integral, provoca que se deban liberar del páncreas más unidades internacionales de insulina agotándose, generando hipoglucemias funcionales lo que provoca atracones compensatorios, además de crear más grasa corporal por su cualidad lipogénica. La desnivelación insulínica también está relacionada a la hipertensión arterial.

El AZÚCAR INTEGRAL o MASCABO, al igual que la refinada, es sacarosa (glucosa y fructosa) pero, en contraposición, contiene todas sus partes, es decir, viene con “aliados alcalinizantes”: unos compuestos como fibras, vitaminas, minerales y oligoelementos que sirven como amortiguadores del impacto que antes mencioné que provoca en su estado refinado. Está claro que no vamos a consumir azúcar integral-mascabo como aporte de estos últimos nutrientes porque, de hecho, no es necesaria consumirla de ninguna manera. Pero, si vamos a elegirla como endulzante, al revés del dicho popular diremos: “mejor que venga acompañada que malamente sola”.

 

Mejores opciones para elegir:

  • Azúcar integral o mascabo: es el azúcar más natural que se comercializa. No está refinada. Se extrae del jugo de la caña de azúcar y tiene un aspecto amarronado y húmedo como si fuera “arena mojada”, pero con un sabor dulce mezcla regaliz y caramelo. Contiene antioxidantes, hierro, calcio, magnesio, potasio y vitaminas del complejo B, que le dan la característica de “alcalinizante”. Además, contiene una frecuencia vibratoria alta, generando un mejor impacto celular.
  • Miel pura: la de Abejas, en su estado natural (sin refinamiento ni manipulación industrial), contiene carbohidratos, pero también oligoelementos, aminoácidos, vitaminas, antioxidantes y enzimas para su auto-digestión. Es endulzante y terapéutica. Las personas que optan por una alimentación vegana toman la miel de otras índoles, como de los Dátiles la llamada “miel bíblica”; del Ágave la llamada “miel de ágave”; de la Caña de azúcar la “melaza”; del Arroz la “miel de arroz”, entre otros. En algunas variantes incluso vienen con agregado de probióticos naturales factor a tener en cuenta cuando hablamos de cuidados integrales del cuerpo.
  • Stevia Rebaudiana-Bertoni o “hierba dulce”: es un edulcorante acalórico natural conveniente no solo por ser capaz de endulzar 250 a 300 veces más que el azúcar refinado, sino por sus propiedades medicinales debido a sus componentes como la vitamina c, la clorofila, ácido fólico, polifenoles… Mientras endulza, va ayudando a la regeneración de los órganos y oxigenación de la sangre. Se puede consumir directamente picando sus hojas y mezclándola en las preparaciones dulces o con la “yerba mate”; o se puede preparar una infusión a saturación y usarla como edulcorante líquido: se coloca una cucharada sopera (esto depende de la concentración dulce que queramos darle) de hojas de Stevia en un jarrito con agua (250 ml aprox.) recientemente en estado de ebullición. Luego se deja la mezcla tapada por 10 a 15 minutos y se cuela. La infusión resultante se coloca en un frasco tipo gotero y se utiliza como edulcorante líquido. Dura 7 días en la puerta de la heladera.

 

Patricia Robiano

Patricia Robiano

Nutricionista at Patricia Robiano
Licenciada en Nutrición (Bs.As. UBA – M.N.3158)
Diplomada en Nutrición Humana y Dietética (ESPAÑA)
Técnico Superior en Coaching Personal (ESPAÑA)
Postgrado en Psicología Vincular-Familiar (Bs.As.) y actualmente integrando a mis conocimientos Psicología Social y Psicoanálisis.
Autora del libro “Mentes Delgadas, Cuerpos Saludables de autoayuda en el adelgazamiento”, y del libro “Puesta a Punto” de cuatro semanas para una depuración cuerpo-mente, ed. Urano.
Directora de www.patriciarobiano.com.ar donde se nuclean actividades sobre Salud Consciente.
Miembro de la AADYND (Asoc. Arg. de Nutricionistas) y de la SATF (Soc. Arg. de Terapia Familiar).
Escritora y Conferencista Internacional
Colaboradora en medios radiales, gráficos y televisivos de Argentina y España.
Patricia Robiano
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