Fermentación: una aliada de nuestra alimentación

Te acercamos una aproximación sencilla a la fermentación: una de las técnicas que más revolucionan la cocina actual.

¿Cuáles son los alimentos fermentados?

Son todos aquellos que gracias al tiempo y la temperatura desarrollaron bacterias lactofermentadas. Estas bacterias cumplen un rol fundamental en nuestra microbiota, que es la responsable de que todo nuestro organismo funcione correctamente. Todos los alimentos fermentados nos aportan bacterias buenas y eso mejora ampliamente la salud de esa microbiota que nos hace únicos e irrepetibles.

Ejemplos de alimentos fermentados pueden ser: kefir, kombucha, yogur y queso veganos, chucrut y kimchi, entre otros.

Y por otro lado tenemos también legumbres, granos, semillas y cereales, que necesitan de la fermentación para que nosotros, los seres humanos, podamos digerirlos correctamente. Todos ellos además contienen antinutrientes: son sustancias que en estado natural protegen al alimento pero que en los seres humanos generan problemas de salud porque impiden que los nutrientes del propio alimento se asimilen correctamente. Entre los antinutrientes están: el ácido fítico, oxalatos, taninos, inhibidores enzimáticos, lectinas y gluten. Todos ellos puede causar problemas digestivos, alergias y problemas en el sistema inmune.

La fermentación y cocción juegan un papel fundamental en este sentido porque transforman los antinutrientes incrementando el valor nutricional de los alimentos, mejorando la digestión y haciendo que los nutrientes se asimilen correctamente.

Fermentar es más fácil de lo que parece

Para fermentar granos, legumbres, cereales o semillas sólo hay que:

-Colocar en un recipiente de vidrio, agua filtrada y una cucharada de jugo de limón, kefir o kombucha.

-Cubrir con un repasador y dejar afuera de la heladera.

El remojo debe hacerse por mínimo 12 horas, aunque en el caso del arroz yamaní o integral recomendamos 48 horas.

El agua de la fermentación se puede guardar en frasco de vidrio en la heladera y utilizar como agente fermentador para la próxima, o como tónico facial.

Tips de organizción:

  • Puedes fermentar una gran cantidad de algún grano, legumbre o cereal, y freezarlo ya fermentado. Lo tienes listo para cocinar cuando quieras.
  • Con avena, arroz yamaní o quinoa fermentados (sin cocción posterior, la fermentación los predigiere y en sartén se cocinan), puedes hacer creppes: procesar con agua en cantidad necesaria (para que quede textura tipo panqueque), alguna materia grasa (ghee, aceite de coco o de oliva) y sal rosada. Una vez procesada la mezcla, hacer los creppes en sartén bien caliente. Esta receta también es ideal para hacer mucha cantidad y freezarla en forma de panqueques.

¡Esperamos que estos tips te hayan servido y puedas incorporar esta técnica en tu alimentación!

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Tatiana Goldman y Sofía García Labougle creadoras de HEALTHINKING. Health Coaches certificadas en Nutrición Holística y cocineras autodidactas, recorriendo un camino de investigación y experimentación en la cocina saludable, donde la impronta es la salud de las personas y la del planeta.
Además, tienen un camino recorrido investigando las diferentes miradas de la Medicina Tradicional China y el enfoque que hace la Medicina Ayurveda en la alimentación.
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