¿Es posible retirar los agrotóxicos de los vegetales?

Todas las formas posibles de eliminar los productos agrotóxicos de nuestra comida.

Todos tenemos en claro que una mayor ingesta de frutas y verduras resulta en beneficio de nuestra salud y bienestar. ¿Por qué? Básicamente porque son alimentos vivos, que contienen, al menos en teoría, vitaminas y enzimas, además de fibra dietaria, minerales y macronutrientes, sobre todo, hidratos de carbono. Pero también todos sabemos que frutas y vegetales son tratados con agrotóxicos (por más que el INTA haya prohibido el uso de esa palabra en sus publicaciones, instando a usar en cambio la palabra “agroquímicos”) que tienen un fuerte poder residual, no sólo por ser esta una característica del producto per sé, sino porque son además muy mal utilizados por los productores. Y no es que los productores sean unos monstruos asesinos de niños, no señor, simplemente se trata de personas con un alto grado de ignorancia, tal que ni siquiera ellos toman medidas para protegerse de los efectos secundarios a la hora de hacer las aplicaciones de estos químicos.

El problema, finalmente, es que cuando una lechuga recibe un tratamiento para el control de plagas, esos químicos quedan en sus hojas. Cuando una manzana recibe su tratamiento, no sólo en su piel se ve afectada por el rociado, sino también sus semillas, porque los agrotóxicos también se aplican durante su floración. Y así, con prácticamente todas las frutas y verduras que llegan a nuestra mesa, siendo uno de los casos más graves el de las frutillas, que llegan a tener hasta 16 pesticidas diferentes.

Entonces… ¿es tan saludable comer frutas y verduras? Bueno, sigue siendo una gran fuente de nutrientes, aún cuando vengan acompañados de tóxicos. Por eso me propuse redactar este post, investigando todas las formas posibles de eliminar esos productos de nuestra comida.

Según un estudio, los pesticidas tiene una “vida media”, es decir, una duración estimada luego de aplicados, que se extenderá en el tiempo horas, días, meses o incluso años, dependiendo del tipo de químico de que se trate y de otros factores como: fotólisis, hidrólisis, oxidación y reducción, metabolismo (de las plantas, animales o microbios), tempereatura y PH. En este artículo te cuento las formas de comer vegetales con menos agrotóxicos más accesibles para cualquier persona

1. Cultivá tus propios vegetales

Ya sé, no te vas a hacer una megaquinta en el balcón de tu departamento, ni aún en el patio de tu casa. Peeero, siempre que puedas, un par de cositas que son fáciles de cultivar van a venir muy bien: kale, acelga, espinaca y rúcula en el invierno, se cuidan solas, ni hace falta regarlas (al menos en Bahía Blanca) mientras que en verano podés plantar pak choi, lechuga, tomates, calabazas y papas, (en esta época sí, regando un poco). Aromáticas de todo tipo durante todo el año. Ya ves cómo con esto tenés en tu mesa verdura fresca y libre de agrotóxicos y prácticamente gratis.

2. Comprá productos orgánicos

Aún cuando parezca una verdad de perogrullo, es necesario hacer hincapié en esto. Cada vez que puedas tener acceso a productos agroecológicos u orgánicos, optá por ellos frente a los que no tengan esa denominación. Si en la dietética tienen “Mijo” y “Mijo orgánico”; “Polenta” y “Polenta orgánica”, “Yerba” y “Yerba orgánica”… bueno, creo que se entiende… elegí siempre la segunda opción. Claro, el presupuesto de este modo resulta acotado. Pero mejor aflojarle un poco al mate y tomar una vez al día con yerba orgánica (de paso tu sistema digestivo te lo va a agradecer) que tomar dos veces por día con yerba tratada con agrotóxicos.

3. Limpieza

Ya el sólo hecho de lavar y pelar frutas y hortalizas quitará de en medio gran cantidad de estos productos. En el caso de los cítricos o las bananas, esto de pelar se hace obvio, pero en las manzanas por ejemplo, muchas personas tienen por costumbre comerlas con piel, ya que nuestras abuelas nos enseñaron que comerlas así era más nutritivo. Y de hecho lo sería, si no estuvieran bañadas en tóxicos. Mientras no sean orgánicas, tomá la precaución de pelar toda fruta, incluso el tomate.

4. Lavado

Acá viene la parte más interesante. Diversas pruebas han demostrado que en medios acuosos, las partículas de agrotóxicos se desprenden de la fruta u hortaliza en cuestión, mejorando este efecto cuando la solución acuosa es además ácida. Es por esto que dejar en remojo 5 minutos verduras de hoja, frutas, y cualquier comestible del reino vegetal en una solución ácida va a liberarlo de gran cantidad de agrotoxinas. ¿Qué sería una solución ácida? Agua con vinagre. Y podés agregar bicarbonato de sodio también para potenciar su efecto. Otro estudio encontró que dejando manzanas en una solución de agua con lavandina (hipoclorito de sodio) redujo hasta en un 50% los residuos de agrotóxicos. En un estudio llevado a cabo con tomates, se encontró que la forma más efectiva de reducir los agrotóxicos fue pelándolos, aunque le fueron en saga el lavado con bicarbonato, vinagre, cloro, aunque estos dos últimos terminaron afectando al sabor.

5. Carbón activado

Este método es un poco más difícil porque no es tan fácil de conseguir el carbón, pero si a ese medio ácido agregás carbón activado, por efecto mecánico (revolviendo) su porosidad atraerá y mantendrá encerrados dentro suyo a los agrotóxicos, según otro estudio. Luego el carbón se deshecha y ya está.

6. Cocción

La cocción al vapor (así como hervir y tirar el agua del remojo) también logrará deshacerse de parte de los agrotóxicos, aunque esto no sea aplicable en productos como las frutillas (¿quién va a querer comer frutillas hervidas?) y además, este proceso también destruye las enzimas y gran parte de las vitaminas.

7. El alga del día después

El consumo de algas marinas (kombu, arame, wakame) ayudará a limpiar de tus intestinos los metales pesados y otras toxinas que puedas haber ingerido con los alimentos tratados con agrotóxicos, es por eso que es tan importante incorporarlas en tus comidas (estudioestudio).

Ariel Casanova

Ariel Casanova

Coach Nutricional at Alimentación Natural
Ariel Casanova es Coach Nutricional y facilitador de clases de cocina natural, personalizas y en forma de talleres.
Su formación ha sido esencialmente autodidacta aunque ha realizado seminarios de yoga y nutrición con el Maestro Aruna Nath Giri, además de haber completado un curso universitario de Coach Nutricional.
Su formación continúa de forma ininterrumpida a través de libros, publicaciones científicas y otros cursos universitarios, así como de la experiencia propia de cocinar y ver los efectos de la alimentación en la salud y el desarrollo.
Es autor del libro "Guía Práctica para una Alimentación Consciente", disponible en formato digital e impreso.
Ariel Casanova
Sin comentarios aún ¡se el primero!

Deja una respuesta

Tu dirección de email no será publicacada.