Conozco muchísimas personas que se interesan por la alimentación, saben preparar comidas equilibradas o cocinar muy bien. Son, como se dice en todo el mundo, foodies. También están aquellos que no tienen la menor idea de cómo cortar un tomate, pero que están en busca de mejorar su alimentación.

A pesar de que en los últimos años los restaurantes vegetarianos han proliferado por todo el país, y en especial en la ciudad de Buenos Aires, para sus propietarios se hace muy difícil sostenerlos, mantener la calidad, conservar un equipo de cocineros eficiente, crecer y disfrutar de este privilegio que es dar de comer, alimentar, usando productos vegetarianos/veganos en “el país de la carne”. Por eso es importante que intentemos ayudar a estos establecimientos; y esos días en los que no tengamos ganas de cocinar, lavar, o simplemente queramos comer algo diferente, apoyemos a estos valientes, sin dejarnos tentar por un delivery que, además de ser más caro, termina haciéndonos sentir pésimo, y puede ser una mala elección. Pero, cuál es el motivo de la poca afluencia a los restaurantes saludables, con tanto público adepto a una dieta equilibrada como existe hoy en día? El motivo principal, creo, es que los vegetarianos en general saben cocinar, saben comprar en el lugar indicado, y a fin de cuentas comen mejor en casa que en cualquier otro lado. ¿Cómo hacen?

La clave está en tener una buena alacena. Ir armándola de a poco, consiguiendo productos en diferentes mercados y almacenes naturales, además de tener la posibilidad de comprar online en tiendas que envían a todo el país.

¿Por dónde empezar a armar la nueva alacena? Vamos por partes.

Buenos aceites, orgánicos, de primera presión en frío (oliva, girasol, chia, lino, coco, hemp). Uno de cada uno, guardados en heladera para conservarlos mejor y que no se pongan rancios. ¡No cocinar con aceite de oliva! A pesar de ser rico, es preferible cocinar con un mínimo de aceite de girasol, y, en el momento de servir, agregar el de oliva siempre crudo. ¿Y para las ensaladas? Combinar más de un aceite: cada uno tienen una propiedad particular, y es importante ir consumiéndolos. Además hay otros aceites, pero con éstos vamos a estar muy bien, para empezar.

Especias: muchas, de buena calidad, (pimienta de cayena, cúrcuma, comino, canela, jengibre, semillas de coriandro, semillas de mostaza, semillas de eneldo, etc). Si son orgánicas, mejor, si conseguimos semillas enteras y las molemos en el momento, mejor todavía. Para empezar, éstas serán suficientes. Si consiguen Merken, hecho por Mapuches en Chile, me convidan?

Otros básicos: Cacao en polvo, bueno, puro. Algarroba (negra y blanca). Quinoa. Mijo. Amaranto. Miso (orgánico). Arroz integral. Aceitunas “griegas”. Almendras, nueces, semillas de zapallo, de girasol, de lino, de chía. Sal rosa. Vinagre de sidra, de manzana, Ciruelas Umeboshi, Algas (nori, hijiki, wakame, arame, dulse, kombu). Pasas de uva, dátiles, castañas de cajú, Manteca de coco, Tahine, Manteca de almendras, Harina integral orgánica y súper alimentos (Espirulina, maca, goji berries, moringa, etc)

Si queremos comprar toda esta lista en un solo intento, el valor nos puede asustar. Pero lo vale. Vayamos incorporando productos de a poco. Me resulta muy extraño visitar amigos y encontrar “el cajón de los remedios” en la cocina, con cajitas de productos químicos te todos los colores, formas y laboratorios. Seguramente además sea más caro que la lista que estoy proponiendo. Me parece una moderna antigüedad. Yo les sugiero un nuevo paradigma, y con él, nueva medicina, que en realidad es la más antigua. Mantener nuestro sistema inmunológico elevado mediante la buena alimentación, alguna actividad física, buenas relaciones y todo lo que vayamos conociendo y lo que nos resuene mejor. Reconectemos con el maestro que tenemos dentro. Ante la duda, consulte con su médico (naturópata).

Abrazo!

Diego Castro.

Diego Castro

Diego Castro

Diego Castro se formó en Jubb’s Longevity de Nueva York, EEUU, con el título de Life Food Chef, en 2003. Abrió el restaurante vegetariano Verde Llama ese mismo año, donde difundió y preparó la cocina saludable y raw hasta el año 2009.
Sus experiencias en restaurants son numerosas. En Nueva York: Jubbs’ Longevity (2003), Rockin Raw (2009, 2010), Pure Food and Wine (2010), The Juice Press (2011), Feel Food (2012). En Hawaii: Rainbow Living Café. Participó también de varios Festivales en todo el mundo: Raw Spirit Festival, California (2009): 3er Encuentro Crudivoro, Cochabamba, Bolivia (2011); Arbol de la Vida, Peru (2011, 2013), Bogotá Wine and Food Festival (2013), Santiago, Chile (2012). Punta del Este, Uruguay (2004/2014).
En el ámbito de los talleres y eventos, entre otros, se presentó en October Gallery, Londres (2012, 2014), realizó una Gira Europea (2012, Ginebra, Londres, Berlin, Oslo), Ibiza (2014). Actualmente conduce un programa en la señal de TV por cable Utilisima, Tres minutos saludables con Diego
Diego Castro
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