Leche vegetal: con la semilla o fruto seco que elijas!

Prepara tu leche vegetal con la semilla o fruto seco que elijas con esta receta súper práctica y versátil.


La leche vegetal es una excelente fuente de calcio, ácidos grasos esenciales, vitaminas, y minerales. Se puede hacer con frutos secos (nueces, castañas de cajú, almendras, castañas de pará, avellanas), girasol, sésamo, o semillas de zapallo. La proporción es 1 taza de las semillas que elijas por un litro de agua. 

Primer paso para preparar tu propia leche vegetal

Es súper importante que empieces activando las semillas o frutos secos elegidos. ¿A qué me refiero? Las colocás en un recipiente con agua durante un mínimo de 8 horas.

¿Por qué activarlas? Al poner las semillas en agua, se inicia el proceso de germinación, que es lo que les permite convertirse en plantas, y al producirse este principio de germinación, el valor nutritivo de las semillas es mucho mayor que si las consumís sin activar. Por otro lado, al remojarlas también ayudas a remover los antinutrientes propios de las semillas, que a ellas les permite tener una larga vida útil pero que en nosotros tienen la potencial capacidad de interferir en nuestra digestión.

A poner frutos secos a activar hoy y andá preparando licuadora y colador (o bolsita de leche vegetal, que se consigue en dietéticas) y prepara tu propia leche vegetal.

La producción de la leche vegetal

Luego de dejar las semillas o frutos secos elegido en remojo por 8 horas, el siguiente paso es descartar el agua de remojo y enjuagarlas. Podes utilizar el agua de remojo para regar las plantas.

Una vez enjuagadas, las colocás en la licuadora con parte de ese litro de agua que vas a usar. Tené en cuenta que el agua que ponés al principio en la licuadora junto con las semillas/frutos secos las cubra apenas así se trituran bien. Cuando están bien tritutadas, agregás el resto del agua y licuás unos segundos más. Después pasás todo el líquido por una bolsa para filtrar leche vegetal o si no tenés, por un colador, y exprimís, estrujás, apretás hasta que sale todo el líquido y la pasta que sobra queda en la bolsa… y listo!  ¡Ya tenés tu leche vegetal!

Así neutra la podés mantener en la heladera unos 3 días. Cuando la vayas a consumir, podés agregarle extracto de vainilla o canela para perfumarla, cacao amargo con unas gotas de estevia o azúcar mascabo, alguna fruta para disfrutar de un delicioso licuado.

Como ves, este tipo de leche es súper versátil. ¿Vos con qué la combinarías?

Verónica Romeo

Verónica Romeo

Mi pasión por la salud y mi deseo de mejorar mi calidad de vida me llevó convertirme en Coach de Salud y Nutrición Holística en el Institute for Integrative Nutrition (NY - USA).Experimentar en primera persona que los cambios positivos y sostenibles en materia de salud y bienestar son posibles aplicando un enfoque holístico me motivó a crear mi marca: Nutrite bien, sentite genial. Hoy brindo sesiones individuales de coaching y workshops de nutrición holística para inspirar y guiar a mujeres a mejorar su salud y felicidad.
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