Cúrcuma: el oro humilde

Recibimos la moda de la cúrcuma con alegría. Celebramos sus propiedades y sus innumerables recetas. Descúbrelas!

Color azafrán, accesible a cualquier bolsillo y repleta de propiedades saludables para el organismo, la cúrcuma es una moda que podemos recibir con alegría. ¿No se te ocurre cómo incorporarla en tu cocina? Facilísimo. Las mil y un recetas te esperan para agregarles cúrcuma en tres, dos, uno…

Seguramente ya te habrás topado con muchísimos artículos difundiendo las propiedades saludables de la cúrcuma, y también sus usos como remedio casero o hasta en cosmética natural. Sin ir más lejos, agregando una cucharadita de cúrcuma y una cucharadita de miel a un poquito de agua y un toque de pimienta, obtenés un paliativo para el dolor de cabeza prácticamente mágico y mucho más sencillo y natural que la aspirina.

En la cocina, el uso de la cúrcuma tiene más años que Tutankamon. No sólo es reina en la cocina de la India sino que también es ya tradicional en Latinoamérica: prueba de ello son los puestitos callejeros de las cholas ofreciéndola en bolsitas pequeñas junto al locoto, las ristras de ajo o los papines. También es fácil conseguirla en las verdulerías de origen boliviano o paraguayo, por su frecuente uso en esas cocinas.

En realidad, no hay misterios ni grandes complicaciones para aprender a incluirla en cualquier receta, sea dulce o salada. Aquí van las indicaciones más pavas (más simples, más básicas) para incluir la cúrcuma en tu cocina.

– Al iniciar un salteado, sancocho, rehogado, podés sumar ésta y otras especias al aceite mientras se va calentando en la sartén u olla gruesa. Las especias como la cúrcuma se potencian al tostarse inicialmente al fuego y suman mucho más luego al ingrediente que estés por dorar o sellar, sean verduras, simples cebollas o hasta pollo en cubos. Hay que cuidar de no quemarlas en el proceso, y por eso se agregan después del aceite removiendo enseguida para empaparlas.

– A diferencia del azafrán que tiene el mismo tono pero un sabor marcadísimo, la cúrcuma es apenas perceptible en el paladar y aporta muchísimo color. Por eso, por ejemplo, puede utilizársela aún en dulces, para teñir una galletita o colorear una mousse hecha en casa sin mayores preocupaciones.

– Puede agregarse cúrcuma a muchas infusiones potenciando su color y propiedades nutricionales. Simplemente hay que incorporar media cucharadita por taza de chai, leche, té verde o lo que te animes, preferentemente antes del hervor y luego revolver bien. También es un gran ingrediente para sopas y salsas.

Aquí encuentran todas mis recetas con cúrcuma, o al menos aquellas donde la veo más o menos protagónica. Que las disfruten!

Natalia Kiako

Natalia Kiako

Fundadora at Kiako, the Cook
Autora del libro "Cómo Como": Un manual de autoayuda en la cocina saludable (Sudamericana) y del blog de recetas Kiako, the cook. Codirige Kiako-Anich (comunicación hecha con textura) y colabora periodísticamente en temas culturales y gastronómicos con medios como Revista Brando, GreenVivant y muchos otros. A la sazón es Licenciada en Letras, mamá de Julia, corredora bajo perfil y curiosa como un gato.
Natalia Kiako
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