“Risotto” de quínoa y hongos: menú de cena para una noche calurosa

Ayer vino a cenar mi queridísima amiga Mariana Alegre. Con el tremendisimo calor que acontecía, quería servir algo rico, sustancioso pero que no me demandara mucho fuego: el risotto de quinoa fue la salvación.

Sí, ya sé que suena raro risotto en pleno verano. Pero cuando es falso risotto de quínoa, sólo hay que cocinarlo 20 minutos, y entonces el calor no es tanto. Tampoco iba a servir todo frío che!

Les comparto el menú:

Entraditas

Para picotear yo soy fanática de cortar zanahorias en bastones y poner algunos dips. Compré un queso de cajú y le agregué un poco de pimienta, ustedes pueden hacerlo con esta receta. Preparé un guacamole rápido con palta, lima, cebolla morada, sal marina, tabasco y tomate en cubitos. Y hummus, porque soy adicta, y lo que sobró hoy lo voy a convertir en falafel.

Yo preparo el hummus de acuerdo a la receta tradicional israelí. Remojo al menos 12 horas 2 puñados de garbanzos, los cocino en la olla a presión hasta que esten blanditos. A la licuadora con un diente de ajo, comino, sal, pimienta, y 2 cucharadas generosas de tahini. Al servirlo lo espolvoreo con un poquito de pimentón ahumado, comino y unas ramitas de pereji, siempre le sientan bien.

Además serví una ensalada con zucchinis grillados, lechuga, zanahoria rebanada, rabanitos y semillas de zapallo aderezada con vinagre de sidra de manzana, aceto y oliva.

El “Risotto” de Quínoa (comen 4)

Ingredientes:

  • 250 gramos de quínoa
  • sal marina
  • pimienta
  • 4 tomatitos secos
  • 3 puñados de hongos de pino
  • 3 puñados de shiitake
  • 250 gramos de champiñones
  • si conseguis girgolas, con 2 es suficiente
  • 1 tomate fresco
  • cebolla de verdeo
  • medio morrón rojo
  • 1 cebolla
  • agua filtrada
  • una pastilla de caldo vegetal
  • 1 diente de ajo
  • azúcar 4 cucharadas
  • hojas de albahaca

Procedimiento

Lavar al menos 5 veces la quínoa, pasándola por un tamiz una y otra vez. Después la dejas en remojo en agua filtrada al menos 1 hora. La volves a enjuagar y descartas el agua de remojo.

En la licuadora, colocas el diente de ajo, el tomate fresco, 4 cucharadas de azúcar, sal marina, pimienta y los 4 tomates disecados. Licua. Trasladalo a un cazo, lava los hongos secos e hidratalos en la salsa. Ponela al fuego  mínimo hasta que los hongos absorban la salsa.

Mientras tanto, en una olla profunda y antiadherente, coloca la cebolla y el morrón picados grueso con un poco de aceite de oliva a transparentar. Cuando la cebolla comience a tener aspecto caramelizado, coloca los hongos frescos y dejalos al fuego removiendo de vez en cuando hasta que se doren.

Una vez dorado agrega 2 tazas de caldo, la quínoa y los hongos hidratados en la salsa. Tapa y lleva a hervor, retira luego la tapa baja el fuego a mínimo y aguarda 20 minutos. Aregale la cebolla de verdeo y la albahaca y corregí con sal marina y pimienta lo que quieras.

El postre

La verdad es que me tiré a vaga y compré un yogur de coco y le puse arándanos frescos. Exitazo. Si ustedes quieren preparar su propio yogurt vegano por aquí esta la receta.

 

Que tengan muchas cenas ricas con amigos!

Mariana además de ser mi bff es profe de YOGAR, pasen y vean los ashtanguis del mundo.

 

Mariel Grinstein

Mariel Grinstein

Editora at Green Vivant
Mamá, Licenciada en Marketing, cardio-junkie, Ashtangui to be, Cheff, vegana (y por si fuera poco: ¡kosher!)
Mariel Grinstein
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