Vigilantes veganos

Una versión sin huevos ni grasa animal de esta deliciosa factura argentina.

Esta típica factura argentina comúnmente lleva grasa en su hojaldrado. Para hacerla vegana, reemplazamos la grasa por aceite de coco sólido. ¡El resultado los sorprenderá!

Ingredientes para la masa

  • 500 grs. de harina 000
  • 3 grs. de levadura seca o 10 grs. de fresca
  • 1 cda. de sal marina
  • 30 grs. de azúcar -la que prefieras-
  • Agua tibia cantidad necesaria

Ingredientes para el empaste

  • 120 grs de aceite de coco sólido o de margarina vegetal
  • 2 cdas de harina 000

Adicionalmente:

  • Azúcar
  • Sirope de maple (o almíbar)

Procedimiento

Mezclar el aceite de coco con la harina hasta que quede una pasta untuosa. 

Para el hojaldre, estirar la masa con palo de amasar formando un rectángulo de aproximadamente 1 cm. de espesor. Untar la superficie de la masa con el empaste y doblar en tres (ver foto). Estirar nuevamente con palo de amasar y volver a doblar y a estirar dos veces más.

Ahora llegó el momento del armado.

  • Estirar la masa bien fina (2 o 3 milímetros). Recortar los bordes y cortar en triángulos isósceles (de dos lados iguales) como en la foto. Con lo que sobra de los bordes, se puede volver a «hojaldrar» y hacer cuadraditos azucarados o más vigilantes, como gusten.

  • Tomar los triángulos por la base y comenzar a enrollar sosteniendo la punta (para que el enrollado quede bien apretado).
  • Disponer los palitos en una fuente para horno (no es necesario aceitar porque lleva mucho aceite la masa) bien pegaditos entre sí. Aplastar las puntas para que no se contraigan al leudar.
  • Espolvorear con azúcar, tapar con repasador y dejar leudar entre 15 y 30 minutos
  • Llevar a horno moderado-fuerte hasta que estén doraditos. Retirar, pincelar con sirope y espolvorearle aún más azúcar. ¡Y listo!
Hola Vegan

Hola Vegan

Hola, somos Maru, Lolét y Sabri “Las Veganas Hermanas” y este es nuestro Blog de Recetas Veganas.

Nacimos en una típica familia argentina con ascendencia española e italiana. Nuestro abuelo materno era carnicero y nuestro abuelo paterno criaba gallinas. En las reuniones familiares siempre había asado y pollo a la parrilla, o milanesas de nalga con puré, o estofado con carne y salchicha parrillera acompañando unos fideos caseros o unos ñoquis de papa. En nuestra casa se comía abundante y casero porque mamá y papá eran apasionados de la cocina. Podríamos decir que el placer por comer se nos dio fácil, aunque aprender a cocinar nos costó un poco más.

Si uno está acostumbrado a comer rico y fatto in casa, no puede vivir a delivery o conformarse con cenar cualquier cosa. Aprendimos –tuvimos que aprender– a cocinar en cuanto abandonamos el nido. Más tarde, cuando nos hicimos veganas –casi al mismo tiempo las tres hermanas– el mundo y la cocina se nos pusieron patas para arriba. ¿Cómo haríamos una tortilla? ¿Una milanesa? ¿Una tarta? ¿Cómo preparar medialunas? ¿Tendríamos que decirle adiós para siempre a los bizcochitos de grasa? ¿A la pizza? ¿A las empanadas? ¿Adiós al flan? ¿Chau, mousse de chocolate? ¡No! Poco importan los motivos por los que uno se hace vegano: si te resulta un sacrificio, de seguro será insostenible. Y ninguna de las tres estaba dispuesta a negociar el comer rico. Así fue como, de a poco, empezamos a “veganizar” los platos que ya conocíamos y que nos reconfortaban el alma; introdujimos algunos nuevos y decidimos volcar nuestras ideas en este blog.
Hola Vegan

Latest posts by Hola Vegan

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.