Resiliencia: respirar de nuevo

Tras un evento traumático, superarlo puede ser difícil y agotador. ¿Cómo respirar de nuevo? Resiliencia.

Reconocer que los acontecimientos negativos no son personales, ni generales, ni permanentes disminuye las posibilidades de caer en una depresión y mejora la capacidad para superarlo.

El psicó­logo Martin Seligman descubrió tres factores que pueden obstaculizar la recuperación:

  1. La personalización: la creencia de que es nuestra culpa
  2. La generalización: la creencia de que lo ocurrido afectará a todas las áreas de nuestra vida
  3. La permanencia: la creencia de que las secuelas de lo ocurrido durarán siempre.

Estos tres efectos generan que en nuestra cabeza se repita en bucle el mismo mantra:

«Es terrible, es culpa mía. Toda mi vida es terrible. Y siempre va a ser terrible».

Seligman descubrió que palabras como «nunca» y «siempre» eran signos de permanencia. Intenta eliminar las palabras «nunca» y «siempre» y reemplazarlas por «a veces» y «últimamente».

Pensar en las cosas buenas que uno tiene en la vida y pensar que la desesperación será menos aguda con el tiempo son factores para seguir adelante.

Aquellas personas que logran romper este patrón de culpabilidad tienen menos riesgo de depresión y de estrés postraumático.

El perdón: frente a una situación traumática el hábito de pedir perdón puede volverse una enfermedad. El intento de liberarse de la culpa mediante pedir disculpas o perdón, sólo nos hundirá más. De la misma manera que debes evitar decir “nunca” y “siempre” elimina la palabra perdón de tu vocabulario.

Al culparse a uno mismo, sólo retrasas tu recuperación y la de tu entorno. Uno no transtorna la vida de los demás: sino la tragedia. Llorar está bien y es un paso en el camino hacia la recuperación, al igual que recordar los 3 factores que obstaculizan la recuperación.

De la misma forma que el cuerpo tiene un sistema inmune psicológico, el cerebro también lo tiene. Cuando algo va mal, instintivamente ponemos en marcha una serie de mecanismos de defensa.

La resiliencia proviene de nuestro interior y del apoyo que recibimos del exterior. Proviene de la gratitud que sentimos por las cosas buenas de la vida y de cómo aceptamos las cosas malas. Proviene de analizar cómo procesamos la pena y de, simplemente, aceptarla.
A veces, tenemos menos control del que creemos. Otras, tenemos más.
He aprendido que, cuando la vida se nos hunde, podemos rebotar en el fondo, llegar a la superficie y respirar de nuevo.

 

Basado en el libro “Opción B” por Sheryl Sandberg y Adam Grant

Lo quiero: https://goo.gl/uNW8Vz

Empezá a leer: https://goo.gl/WK5sCi

Green Vivant

Green Vivant

Donde quiera que te encuentres Green Vivant puede ayudarte a tomar el primer paso hacia una vida más natural, saludable y consciente.
Green Vivant

Latest posts by Green Vivant

Sin comentarios aún ¡se el primero!

Deja una respuesta

Tu dirección de email no será publicacada.