Palitos de «queso» veganos

Amados por grandes y chicos, estos palitos son riquísimos para acompañar las comidas o solos como snack.

Tan crocantes, como fáciles de preparar, estos palitos saborizados son ideales para la hora del mate, pero también para una rica picada. Nosotras los saborizamos con levadura nutricional, pero pueden hacerlo con el condimento de su preferencia o con hierbas frescas.

Ingredientes

● 500 g de harina 000
● 1 cucharadita de polvo de hornear
● 1 cucharada de sal marina
● 80 g de margarina vegetal
● 1 cucharada extracto de malta (opcional)
● Agua cantidad necesaria
● Levadura nutricional
● Levadura nutricional sabor queso
● Aceite de oliva
● Orégano fresco (opcional)

Preparación

1. Colocar la harina, sal y polvo para hornear en un bowl. Agregar la margarina a temperatura ambiente y el extracto de malta. Mezclar con las manos.
2. Incorporar el agua (de a poco, para no pasarse) mientras intentamos formar un bollo.
De agua lleva aproximadamente 250 ml (puede ser un poco más o menos).
3. No se amasa demasiado, una vez que obtenemos un bollo uniforme, procedemos al
estirado con palo de amasar. Estiramos la masa en forma de rectángulo hasta que
quede más o menos de 1/2 cm de espesor.
4. Untar la masa con aceite de oliva. Espolvorear con el queso o las levaduras y
doblarla a la mitad. Aplastar con el palo de amasar, agregarle el orégano fresco y
volver a aplanar con el palote.
5. Cortar en tiras de más o menos 1 y 1/2 cm o 2 cm de ancho y 20 cm de largo.
Sostener una de las puntas con una mano sobre la mesada y girar la otra punta en el
aire, logrando la torsión.
6. Acomodar en placa para horno (no es necesario que esté aceitada) aplastando las
puntas. Llevar a horno moderado previamente precalentado. ¡Se hornean súper
rápido, así que no se distraigan!

Ahora sí, ya están listos para saborear.

Hola Vegan

Hola Vegan

Hola, somos Maru, Lolét y Sabri “Las Veganas Hermanas” y este es nuestro Blog de Recetas Veganas.

Nacimos en una típica familia argentina con ascendencia española e italiana. Nuestro abuelo materno era carnicero y nuestro abuelo paterno criaba gallinas. En las reuniones familiares siempre había asado y pollo a la parrilla, o milanesas de nalga con puré, o estofado con carne y salchicha parrillera acompañando unos fideos caseros o unos ñoquis de papa. En nuestra casa se comía abundante y casero porque mamá y papá eran apasionados de la cocina. Podríamos decir que el placer por comer se nos dio fácil, aunque aprender a cocinar nos costó un poco más.

Si uno está acostumbrado a comer rico y fatto in casa, no puede vivir a delivery o conformarse con cenar cualquier cosa. Aprendimos –tuvimos que aprender– a cocinar en cuanto abandonamos el nido. Más tarde, cuando nos hicimos veganas –casi al mismo tiempo las tres hermanas– el mundo y la cocina se nos pusieron patas para arriba. ¿Cómo haríamos una tortilla? ¿Una milanesa? ¿Una tarta? ¿Cómo preparar medialunas? ¿Tendríamos que decirle adiós para siempre a los bizcochitos de grasa? ¿A la pizza? ¿A las empanadas? ¿Adiós al flan? ¿Chau, mousse de chocolate? ¡No! Poco importan los motivos por los que uno se hace vegano: si te resulta un sacrificio, de seguro será insostenible. Y ninguna de las tres estaba dispuesta a negociar el comer rico. Así fue como, de a poco, empezamos a “veganizar” los platos que ya conocíamos y que nos reconfortaban el alma; introdujimos algunos nuevos y decidimos volcar nuestras ideas en este blog.
Hola Vegan

Latest posts by Hola Vegan

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.