Tu camino al andar

Lejos estarás de encontrarte si te buscas en la mirada de los otros.

Siempre me ha sentido diferente y, durante gran parte de mi vida, me he camuflado entre las personas que iban formando parte de mi cotidianidad. Verme igual me hacía sentir aceptada y en esa validación descubría que pertenecía. «Ser parte» me generaba ansiedad y me llevó a ser una gran estratega, que lo único que buscaba era acomodarme para pertenecer. Así viví una realidad acotada e incómoda que se me hizo insostenible. No supe cómo frenar esa gran angustia y tristeza. Me pasaron por encima. Y ahí fue que emprendí mi camino de regreso a casa. Crecí buscando encontrarme en la mirada de los otros. ¡Qué lejos me fui!

Por momentos me reconfortó abrazar muy fuerte a mi niña interior: nuestros encuentros me permitían entenderla con mayor profundidad y me ayudaron a comprender por qué mis amistades de la infancia no perduraron en el tiempo y por qué no lograba sentirme cómoda en ningún lado.

Por momentos el camino se hizo pesado. Algunas veces caminé con confianza, otras me sentí cansada. En reiteradas ocasiones fui muy severa conmigo y en algunos recorridos tuve que pedir ayuda: así llegué a la Consultoría Psicológica y demás herramientas que me atravesaron, me acompañan y asisten hasta el día de hoy. Con ellas he entendido que está bueno pedir ayuda, que no es necesario hacer todo sola, que no tengo superpoderes y que está bien reconocer y dejarme habitar por mi propia sensibilidad.

Ya llevo ocho años caminando por este sendero y puedo asegurarte que los momentos en los que el camino se hace cuesta arriba cada vez son más cortos, porque ahora voy tomada de mi mano. Hay veces que logro detenerme y contemplar el paisaje, abrazando todo el recorrido y agradeciéndome por sumergirme en esta aventura llamada vida.

Aún no logro conocerme completamente. En cada proceso que emprendo me descubro desde nuevos lugares. Nunca soy la misma, voy cambiando constantemente. Por momentos también me pierdo, pero ahora descubrí que la brújula la encuentro cuando la
busco en mi mirada. Mis ojos me revelan el camino.

¡Hoy me siento muy valiente! No porque no tenga miedos, dudas, o no quede atrapada en emociones, sino porque mi voluntad está enfocada en vivir verdaderamente, incluyendo todas las partes que me componen.

Hoy deseo que a través de tus ojos encuentres la claridad que necesitas para reconectarte con una versión completa de ti misma. No estás sola. Visualiza tu camino, empieza a dar tus primeros pasos. Yo te acompaño mientras creas la vida que eliges vivir.

Fátima Bertinotti

Fátima Bertinotti

Soy Fátima Bertinotti y te acompaño a crear la vida que elijas vivir.
Me he formado como Consultora Psicológica y como Facilitadora de Meditaciones Álmicas, además de Reiki Usui y Karuna. Trabajo con un método único y poderoso, que une la Consultora Psicológica, con herramientas energéticas que me permiten canalizar en meditaciones a través de visualizaciones creativas la información que se encuentra disponible en tu Akasha, y te guío para trascender los
bloqueos que hoy te impiden avanzar, generando un proceso de sanación que empieza y termina en la misma sesión. Muchas veces sumo el Reiki Usui y Karuna y utilizo para complementar los procesos.
Me apasiona acompañar procesos de cambio. Soy una convencida de que el mundo nos necesita con nuestra manera única de expresar nuestro don y nuestro arte.
Fátima Bertinotti

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