¿Cómo meditar?

Cómo Meditar? Acercarse a la Meditación es un proceso lento y muy disfrutable… si no te entregás a la frustración y a la autoexigencia de alcanzar objetivos imposibles demasiado pronto.

Muchas veces habrás dicho o pensado esta frase. Siempre que nos hablan de meditar, pensamos que vamos a poner nuestra mente en blanco, a quedarnos quietos cruzados de piernas, espalda derecha, y que ni se nos ocurra movernos. Es cierto, yo lo pensé alguna vez también. Pero lo más importante cuando hablamos de cómo meditar es entender que uno puede optar por varios métodos: todos nos llevan al mismo lugar, a la búsqueda de un estado meditativo. Sin tener que llegar al punto de dejar la mente en blanco, por lo menos al principio, ni volvernos tan estrictos con nosotros mismos. Honestamente, sería demasiado para una persona que vive en este mundo Occidental (y no en los Himalayas) decir que apenas al sentarse con piernas cruzadas logra poner su mente en blanco sin pasar por años de práctica. Una vez que te sentás con la espalda derecha, tenés que aplicar la técnica de meditación que estés aprendiendo. Los pensamientos van a ir y venir todo el tiempo, es lo más normal; lo único que podés hacer respecto a esto es volver al método. Si te enojas por pensar en algo o en alguien no estás meditando, si querés borrar los pensamientos de tu mente y dejarla en blanco tampoco.

 

Al principio cuesta mucho sacarnos esta idea de la cabeza y aplicar el método, pero una vez que empezás a sentir estados meditativos: pequeños momentos de introspección en donde se experimenta la ausencia del pensamiento, estos momentos serenos van haciéndose más frecuentes que los otros. Es importante sostener una técnica con regularidad para así profundizar y realmente sentir los beneficios de este elixir de la vida.
La mente es como un mono trepando un árbol: así funcionan los pensamientos, no queremos dejar de pensar porque nos lleva a un lugar desconocido para nosotros y no sabemos qué hacer cuando abrimos esa puerta. En una clase de Yoga uno medita en movimiento; pero cuando nos sentamos tratando de llevar toda nuestra concentración a un solo punto estamos aquietando o apaciguando a este mono inquieto.

Cómo meditar… practicando!
“Calmar los movimientos de la mente” es todo lo que buscamos, calmar los pensamientos y no luchar contra ellos. Calmarlos, volver al método, respirar, sentir… cuando menos lo esperes, el momento sublime sucede. Esto va a comenzar a pasarte cada vez más seguido hasta que un día no vas a poder vivir sin nutrirte de esta manera, meditar como lavarse los dientes por la mañanas, así de simple hacerlo parte de tu rutina.
La primera vez que medité fue al año de comenzar a practicar Yoga. Siempre me gustó mucho más moverme que quedarme quieta, pero aun así quise experimentar con diferentes técnicas. Hice varios cursos entre los cuales puedo decir que la Meditación Trascendental fue muy beneficiosa para mí y pude cultivar muchos estados meditativos durante varios años, fue toda una búsqueda. Pero la primera vez que sentí que realmente internalicé el estado meditativo fue en un retiro cuando viví en India. Realicé un método que se llama Vipasana: inicialmente se comienza observando un punto entre el labio superior y las fosas nasales, luego se va avanzando poco a poco con otros pasos observando diferentes partes del cuerpo hasta lograr toda una integración por un período de 10 días, en los cuales se permanece en silencio (ni siquiera se permite realizar contacto visual con otra persona) y se come realmente muy liviano.
Meditar tiene millones de beneficios entre los cuales a nivel físico podemos decir que aumenta la producción de serotonina, que mejora el humor y el comportamiento además de mejorar el sistema inmunológico. A nivel mental, se logra la paz; la mente se vuelve serena y nuestros problemas se diluyen antes de lo que los logremos mantener mucho tiempo en la mente.
Uno hace lo que puede en un mundo que va rapidísimo. Tenemos esta herramienta maravillosa, aprovechémosla. Sólo cinco minutos pueden cambiar tu día, ¿te animás?

 

Mariana Alegre

Profesora de Ashtanga Yoga, escritora, blogger y fan de Bruce Lee. Amante de los viajes Yogis y del te chai. Enseña el Yoga con pasión y organiza viajes a India todos los años promoviendo su cultura y cultivando mas conocimiento Yógico.
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