“Pedid, y se os dará; buscad, y hallareis; llamad, y se os abrirá”. Mateo 7:7. Mi nombre es Angeles y estoy en pleno viaje, en todos los sentidos. No sé cuándo comenzó realmente, solo soy consciente de que está sucediendo.

Todos estamos de viaje por esta vida, y cada ruta es distinta, única, claro, pero lo que creo que hace la diferencia es el momento en que uno despierta para recordar que está ahí. Hoy mi viaje tiene un objetivo, ya deja de ser puramente errante e incierto, a la deriva. Hoy viajo para compartir y seguir aprendiendo. Hoy mi sueño es dar, es llegar a las personas más que a los lugares, hoy el viaje es un medio más que un fin en sí mismo.

Mi proyecto se llama “Cocina Libre”, y por medio de él llevo la cocina viva a donde me sea posible (o ella me lleva a mí) y a su vez, la cocina viva, crudivegana, también es un medio, por el cual comparto lo que ha cambiado mi vida, lo que me ha despertado, lo que me apasiona, y en lo que creo al 100%: la libertad por medio de la salud, la salud por medio de la alimentación, la alimentación consciente, la libertad que trae la conciencia y la conciencia de la libertad que en realidad nos pertenece.

Es mágico como todo se conecta, como un hecho lleva al otro. La verdad es que mi despertar y todas las satisfacciones que llegaron con el encuentro de este nuevo propósito y camino, surgieron de un hecho sumamente doloroso, la muerte de mi padre. Su enfermedad (cáncer), y el querer dar un refuerzo más allá de los métodos tradicionales, me adentraron en el mundo de la medicina y cura por medio de la alimentación. Finalmente mi padre dejo este mundo antes de que yo pudiera realmente entender qué era lo que estaba buscando, ni hablar de aplicarlo, pero antes de su partida me dejo un importante mensaje que cambiaria mi perspectiva sobre el mundo, la vida y la muerte, y ese mensaje se manifestó el día de su partida, con el festejo de su vida, en lugar del lamento de su muerte. El mensaje era tan simple como éste: LO UNICO QUE IMPORTA EN LA VIDA ES EL AMOR, VIVIR DESDE EL AMOR.

Antes que él partiera me había inscripto en un voluntariado, en el Espacio Depurativo de Néstor Palmetti, en Córdoba, para comprender los efectos de la limpieza profunda de hígado, del organismo entero, por medio de diversas técnicas y con la base de la alimentación cruda. Mi idea era hacer yo misma el proceso, y al volver compartir todo con mi familia y quizás lograr aplicarlo en mi padre, mas sin pensarlo mucho, algo casi instintivo me llevo a hacerlo. Como dije, mi padre se fue antes de que todo eso sucediera, y finalmente en Enero entré de todas maneras en el Espacio depurativo. Permanecí allí, sin salir, depurando, trabajando y aprendiendo intensamente, día y noche, todos los días, durante 2 meses. Mágicamente mi tarea fue la de ayudar en la “cocina sin cocina”, donde descubrí un mundo totalmente nuevo de sabores, ingredientes, técnicas, alimentos, nutrientes, brotes y VIDA. Siempre me había gustado cocinar (y sobre todo comer) influenciada por mi padre que era un maravilloso cocinero, y siempre había intentado cuidar mi salud con dietas inconscientes y radicales, sin éxito alguno. Ya hace un tiempo venia naturalmente rechazando todo lo relacionado a fármacos, químicos, procesados, había dejado la carne, y casi por completo la proteína animal unos meses antes. Entonces allí todo cobro sentido, forma y sabor. Me apasione por la cocina cruda, por la creatividad en ella, por su alquimia.

Hasta hoy en día no dejo de estudiar, investigar, practicar, tomar clases, leer, “cocinar”, “cocinar” y “cocinar” (y obvio… COMER!!). Cada vez más las personas que me rodeaban y rodean se comenzaron a interesar y maravillar con mis preparaciones, con esos sabores llenos de vida, de AMOR. Hoy en día lo que más valoro de los beneficios que esta alimentación trajo para mí es esa palabra, ese sentimiento… el Amor, que comenzó a brotar en mí, hacia mí, el Amor propio que llegó para quedarse. El amor nos llama a comprometernos, a dedicarnos, a brindarnos al 100%.

Hoy disfruto de este viaje por mi propio ser, de esta relación conmigo misma, y de repente, todo se “acomodó”, las piezas encajaron, y esos cabos sueltos comenzaron a unirse. Llegó todo lo que pedía hace tiempo, haciéndome eco de la cita bíblica del comienzo; porque el pedido fue claro, porque la intención fue pura.

Actualmente me encuentro al Nordeste de Brasil, trabajando como Chef en la cocina viva del Retiro Depurativo en Canoa Quebrada, Fortaleza. Además doy clases de cocina y alimentación saludable en otros estados y ciudades. Tengo la maravillosa oportunidad de mirar a los ojos a las personas, escuchar sus sentimientos, y de alguna manera contribuir en su búsqueda, compartir un poco de luz.

Si me dejan, me gustaría seguir compartiendo más de mis viajes y experiencias tanto por Brasil, como por Ecuador, donde estuve antes de llegar acá, y por tantos otros destinos que vendrán, y así quizás animarlos a, no solo probar esta hermosa manera de darse (y dar) amor, sino a abrir los brazos y pedir con el corazón, que el universo siempre responde (a su debido tiempo).

 

Angeles Muzio

Angeles Muzio

Cocinera crudivegana en constante aprendizaje y crecimiento. Dedica su vida al estudio y difusión de la depuración orgánica y alimentación consciente.Fundadora de “Cocina Libre”, que combina 3 de sus pasiones: los viajes, la fotografía y la cocina, compartiendo los beneficios de este tipo de alimentación y técnicas de cocina viva. Actualmente aprendiendo en Brasil.
Angeles Muzio
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