Aparentemente el “detox” está llegando a nosotros para quedarse. Limpiarse, desintoxicarse, dejar de ensuciarnos, todos estamos de acuerdo en que es beneficioso y necesario. La palabra “Desparasitación” sin embargo, no está tan de moda, y es una de las cuestiones esenciales por las que vale la pena depurar el organismo. Algo que la medicina Kallawaya comprende hace siglos.

La desparasitación no es algo nuevo. Es una práctica muy antigua, que en gran cantidad de pueblos originarios de todos los continentes se practica con regularidad. En Argentina hay varios expertos en parásitos y en desparasitación. Nilda Quinteros, de la ciudad de San Nicolás, directora de “Espacio Natural” es una autoridad mundial en el tema. Asimismo, también de San Nicolás y viajando por todo el país, podemos encontrarnos con Ivone Lorenzo, con quien tengo la fortuna de trabajar desde hace varios años. Ivone es asesora nutricional holística y es otra referente en el tema. Ella se ha formado, entre otros, con un número uno: Omar Riachi, conocedor de la medicina herbal aborigen de los comechingones y de los kallawayas, y director de las escuela de Fitoterapia y medicina tradicional aborigen Kallawaya. Y, por supuesto, otra de las personas que están marcando el rumbo en esta línea es Néstor Palmetti, director de Espacio Depurativo, en Villa de las Rosas, Traslasierra, Córdoba.

La medicina Kallawaya es muy respetada por médicos naturistas. Se basa, por supuesto en el correcto uso de plantas y yuyos. Es pre-incaica: de hecho, los kallawayas fueron los médicos de los Incas, y por ese motivo, no fueron sometidos por el Imperio Incaico, sino respetados.

Tuve la suerte de conocer en Bolivia a un médico anciano Kallawaya. Llegar hasta él fue un viaje de película. Tomarse las mini-combis de La Paz, comenzar a recorrer los suburbios de esa ciudad que parece “otro planeta”. Preguntar por su nombre, ser guiados, confiar. Llegar hasta una casa humilde, con una puerta de chapa oxidada, atravesarla y que nos recibiera una mujer que parecía extraída de una película del director japonés Miyasaki (el de “Chihiro” por ejemplo). Recorrer laberínticos pasillos de piso de tierra, con ladrillos apilados cerca de las paredes, esperando a ser utilizados algún día, junto con cajas de cerámicos, bolsas de arena, garrafas, marcos de puertas y ventanas y otros objetos que parecían estar ahí desde hace décadas. Llegamos a un patio interno donde nos hicieron esperar. Y lo hicimos, mientras varias gallinas nos pasaban cerca ignorándonos, y mientras un par de mujeres -que también nos ignoraban- cocinaban alguna sopa o un guiso sobre unas garrafas de un tamaño mínimo.

Nos recibió, finalmente, en su oficina. Daba la sensación de que habíamos atravesado un portal, contrastando con lo que experimentamos ahí afuera: el orden, los aromas y el sonido eran completamente otros. Con total paz y amistad, nos fue haciendo preguntas y también fue contando un poco de historia de los Kallawayas, que están ahí desde el principio de los tiempos. Luego de un par de horas de recorrer bibliografía, documentos y escuchar anécdotas, nos despedimos con la certeza de que no se trataba solamente de desparasitarnos: el enfoque que teníamos era más integral.

Y creo que de eso se trata. ¿Alcanza con comer bien o desparasitarse? Con un detox de jugos o con unos días de Alimentación Viva (orgánica), le daremos al cuerpo la oportunidad para que se tome un respiro, para que tenga un tiempo y ordene. Ya que durante ese tiempo en el que no aportamos toxinas, el cuerpo tiene tiempo y espacio para limpiar.

¿Y los parásitos? Todos los humanos tenemos. A los parásitos les incomoda la alcalinidad. Los alimentos alcalinos no les gustan. Ellos quieren acidez, al igual que casi todas las enfermedades, que necesitan un medio ácido. ¿Y cómo le brindamos acidez y confort a los parásitos? A través de ingredientes como éstos: harinas, lácteos, carnes, frituras, gaseosas, café, alcohol, el azúcar y los dulces, entre otras cosas. ¿Les suena familiar esta lista?

Cuando tenemos tantas ganas de comer ingredientes de esa lista, ¿somos nosotros? ¿O son nuestros parásitos que nos están “sugiriendo” que los alimentemos? En la próxima columna nos acercaremos a diferentes métodos para sacarnos un peso de encima…

Hasta la semana que viene!

Diego Castro.

Diego Castro

Diego Castro

Diego Castro se formó en Jubb’s Longevity de Nueva York, EEUU, con el título de Life Food Chef, en 2003. Abrió el restaurante vegetariano Verde Llama ese mismo año, donde difundió y preparó la cocina saludable y raw hasta el año 2009.
Sus experiencias en restaurants son numerosas. En Nueva York: Jubbs’ Longevity (2003), Rockin Raw (2009, 2010), Pure Food and Wine (2010), The Juice Press (2011), Feel Food (2012). En Hawaii: Rainbow Living Café. Participó también de varios Festivales en todo el mundo: Raw Spirit Festival, California (2009): 3er Encuentro Crudivoro, Cochabamba, Bolivia (2011); Arbol de la Vida, Peru (2011, 2013), Bogotá Wine and Food Festival (2013), Santiago, Chile (2012). Punta del Este, Uruguay (2004/2014).
En el ámbito de los talleres y eventos, entre otros, se presentó en October Gallery, Londres (2012, 2014), realizó una Gira Europea (2012, Ginebra, Londres, Berlin, Oslo), Ibiza (2014). Actualmente conduce un programa en la señal de TV por cable Utilisima, Tres minutos saludables con Diego
Diego Castro
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